Las demandas del Gobierno a los inversionistas no solo apuntan a las mineras, sino a todos los rubros del sector privado, a fin de que colaboren en la tarea de reducir la pobreza. A cambio, el presidente Ollanta Humala se comprometió a que el Estado ejerza un rol facilitador de las actividades de las empresas. Luego, el mandatario declaró que "el Estado tiene que botar su grasa para volverse más atlético"."El Estado se convertirá en un facilitador que permita conectar la oferta con la demanda; en un facilitador que pueda escuchar cuál es la problemática de las empresas para tener estándares de calidad y cooperar en su control".