Ayer, durante una visita al comedor popular "Tomasa Tito Condemayta", de San Juan de Lurigancho, la primera dama Nadine Heredia hizo algunas declaraciones sobre la actual coyuntura política y marcó distancia sobre el manejo de mano dura del premier Oscar Valdés respecto a los conflictos sociales, una postura compartida por los fujimoristas."Estamos trabajando arduamente en función de la resolución de todos los conflictos, que como todos saben no fueron generados en este gobierno, vienen de antes", dijo nada más comenzar la improvisada rueda de prensa y tras concluir las actividades oficiales junto a la ministra de Desarrollo, Carolina Trivelli."Nadie quiere solucionar las cosas a patadas, merecemos escucharnos", agregó la primera dama, quien además saludó el trabajo que realizan los facilitadores de la Iglesia para el diálogo en Cajamarca, monseñor Miguel Cabrejos y el padre Gastón Garatea.