Hasta dos semanas antes de la incursión de la policía en el campamento de San Martín de Pangoa, Satipo (Junín), los hijos menores de los cabecillas de Sendero Luminoso en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), los hermanos Víctor, Jorge y Martín Quispe Palomino, se albergaban en dicho establecimiento clandestino. De acuerdo con el testimonio de los once terroristas capturados el 5 de julio durante la "Operación Albergue", cada veinte o cuarenta días los niños son rotados de un campamento a otro para evitar que los descubran las fuerzas de seguridad. Los senderistas arrestados afirmaron durante los interrogatorios policiales que se dedicaban al control, la administración y la seguridad del campamento ubicado en las cercanías de la comunidad nativa de Shora, considerada una de los más inexpugnables de la zona por situarse en las profundidades de la selva.