El sacerdote Gastón Garatea dijo que el cardenal Juan Luis Cipriani es enemigo del diálogo, al responder ayer al arzobispo de Lima que puso en duda la utilidad de las conversaciones que empiezan hoy en Cajamarca y negó la autoridad de los facilitadores para tender puentes entre las partes del conflicto socioambiental. "El cardenal es enemigo de estas cosas (del diálogo). Dice que la iglesia no tiene por qué intervenir en esto. Creo que las circunstancias se han dado y se ha pensado que la Iglesia tiene que intervenir por estar invocada para hacer un sacramento de unidad", sostuvo.