Aunque no lo dijo, las palabras del presidente Ollanta Humala reconocieron de manera tácita que en el Perú el flagelo de las drogas es un problema mayúsculo. Tanto es así que durante la inauguración de la Conferencia Internacional de Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Organismos Nacionales Especializados contra el problema mundial de las Drogas - Canzar Perú 2012, reveló que cada año el gobierno destina US$ 250 millones para combatirlas, pero con poco éxito. Por ello, ante los representantes de 61 países y 10 organismos internacionales, el mandatario peruano planteó que se deben buscar "nuevos enfoques" para combatir ese ilícito que "acecha a nuestros hijos, a nuestras familias y a todo su entorno", pues nadie en ningun país puede sentirse libre de esa amenaza."Necesitamos diseñar políticas con una visión multisectorial. No debemos pensar que solo con leyes duras (ese problema) va a desaparecer", aseveró.