El juez Abel Pulido, quien autorizó la interceptación de las comunicaciones al congresista Luis Galarretea, podría ser destituido de su cargo y hasta denunciado por prevaricato, informó el presidente del Poder Judicial, César San Martín. Ante la Comisión de Justicia del Parlamento, indicó que el referido magistrado incumplió una serie de procedimientos y requisitos para otorgar esta autorización, tal como se lo hicieron ver los legisladores. El parlamentario Mauricio Mulder dijo que por ley no se puede interceptar el teléfono de un parlamentario.Además, recordó que el magistrado primero debió identificar a los titulares de estos teléfonos, antes de otorgar la autorización.