Los conflictos sociales y protestas que tendrán lugar este mes de junio a nivel nacional, -promovidas por quienes buscarían así poner contra la pared al gobierno central para conseguir sus objetivos-, podrían verse recrudecidas por la confluencia de factores como el financiamiento de algunas asonadas por parte del narcotráfico o las deficiencias en los sistemas de inteligencia, hechos que agravarían la situación en varias partes del país.En relación al apoyo que el narcotráfico prestaría a estas asonadas, el experto en temas de terrorismo y narcotráfico Jaime Antezana se pronunció hace unos días al respecto señalando que habría elementos que se dedican a la ilícita actividad que estarían apoyando las protestas en Cajamarca por ser parte de la región, y tener presencia en ella tras largos años ganando territorio.Ante la posibilidad de que explote un nuevo conflicto por el cese de las actividades en la planta de Huaraccopata y de la minería en general en Andahuaylas, Apurímac, el sociólogo explicó que en dicha región podría también repetirse lo ocurrido en Cajamarca por ser también Apurímac una importante zona de influencia del narcotráfico. (Edición domingo).