Frente a la inminente censura y para evitar un mayor golpe político al gobierno, los ministros del Interior, Daniel Lozada, y de Defensa, Alberto Otárola, renunciaron ayer de manera irrevocable a sus cargos por los cuestionamientos al manejo de la "Operación Libertad" en la selva del Cusco, que ha costado la vida a ocho agentes de las fuerzas del orden a manos de Sendero Luminoso.Y aunque fue ayer casi al mediodía que se confirmó la renuncia de los titulares de Defensa y del Interior, lo cierto es que la suerte de Lozada y Otárola estaba echada desde el último lunes.Ese día ya se sabía que las bancadas opositoras en el Parlamento contaban con los votos suficientes para censurar a ambos ministros, pero el oficialismo se resistía y en un vano intento por salvarlos recurrió a maniobras y negociaciones que no tuvieron éxito y solo dilataron una situación insostenible.