"Ollanta escucha, bota a ese ministro", se oyó en el entierro del suboficial PNP César Vilca. El pedido aludía al titular del Interior, Daniel Lozada, y aunque el premier Óscar Valdés ya había anunciado que ni él ni Alberto Otárola, ministro de Defensa, se irían del Gabinete, el Congreso parece decidido a hacer cumplir el pedido de la población que acusa falta de estrategia y liderazgo frente al crecimiento de acciones subversivas en el sur del país.El blindaje a los dos ministros más allegados al premier -Lozada fue su asesor y Otárola su viceministro-, lejos de apaciguar las críticas, consiguió que el Congreso apunte su mirada a todo el Gabinete Valdés. (Edición sábado).