POR EL RUIDO DE LOS HELICÓPTEROS SABÍA QUE NOS SEGUÍAN BUSCANDO
7 de mayo de 2012

Tiene heridas en el cuerpo que están cicatrizando. Y tiene heridas abiertas en el alma por los amigos y compañeros de armas que cayeron vilmente asesinados en la agreste selva cusqueña de la provincia de La Convención. El suboficial de la Policía Luis Astuquillca cuenta por primera vez su verdad en las siguientes líneas. De cómo, en desventaja numérica, él, César Vilca y Lánder Tamani se enfrentaron a las huestes narcoterroristas comandadas por Martín "Gabriel" Quispe Palomino, y de dónde sacó fuerzas para regresar a su base.Astuquillca recibió al Diario Oficial El Peruano en su cuarto del Hospital de Policía, rodeado de sus padres, Alfredo y Fidelia, y su hermana Liseth. En estos días ha logrado recuperarse física y anímicamente del gran reto que le significó estar 17 días en la selva de Cusco, luchando por su vida y regresar a su base, a su vida. "Estoy orgulloso de ser policía, de ser Dinoes", dice con voz templada.