La fiscal provincial penal de Lima, Miluska Romero Pacheco, informó ayer que la práctica terrorista de secuestrar y utilizar a niños en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (Vrae), a los que ideologiza, puede ser castigada con penas acumulables de 25 y 30 años de pena privativa de la libertad, pues esto se califica como trata de personas agravado. La funcionaria explicó además que en este tipo de casos "existe el delito de reclutamiento con fines terroristas", que consiste en captar a menores de edad para facilitar o cometer actos terroristas. En el programa "Los Fiscales", Romero Pacheco sostuvo que ambos delitos "trata de personas y reclutamiento con fines terroristas" tienen penas sumamente graves que van entre 25 a 30 años de prisión.