El ministro de Justicia, Juan Jiménez Mayor, denunció ayer ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) el secuestro de niños y mujeres perpetrado por delincuentes narcoterroristas en la agreste zona de selva del Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE).En su presentación ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, en Ginebra, Suiza, dijo que se trata de remanentes subversivos de Sendero Luminoso que están comprometidos con el narcotráfico."Hoy, en cierta zona de difícil acceso geográfico, aún se mantiene un círculo muy pequeño de psicópatas que viven sembrando el terror y realizando acciones criminales, en alianza con narcotraficantes", afirmó.Además aseveró que estos delincuentes están generando delitos execrables con el secuestro de niños, a quienes obligan a empuñar armas, y sometiendo a mujeres para que sean "vientres reproductores".