Sin respetar las mínimas normas de seguridad, 31 grifos informales se han asentado a lo largo de 300 kilómetros de la carretera Panamericana Norte, entre las provinvias de Virú (La Libertad) y Barranca (Lima). Estos lugares clandestinos se dedican, principalmente, a la comercialización de petróleo, que es vendido en baldes de cinco galones. Su precio oscila entre 45 y 57 soles.