Para Gonzalo Prialé, presidente de AFIN, la expropiación de la participación de Repsol en YPF es una gravísima arbitrariedad del gobierno argentino, que debe ser rechazada rotundamente, pues constituye un abuso del derecho y un quiebre de las reglas juego que a la larga empobrecerá a ese país y lo aislará de la comunidad internacional.Añadió que detrás de esta decisión están una fallida política de control de precios y una ideología que ha fracasado en la región.