Mientras los 36 trabajadores de las empresas que trabajan para el proyecto Camisea agradecían al Gobierno por haber sido liberados totalmente ilesos, después de cinco días de cautiverio senderista, por otro lado, los ministerios de Defensa e Interior daban cuenta del costo de esta exitosa operación ‘Libertad’: tres muertos, diez heridos y dos desaparecidos."Sé que ha habido un costo de personal militar y policial. Lo estamos pagando (…) tenemos algunas pérdidas de vidas humanas, lamento por sus familias que se han quedado calladas y rotas para siempre", manifestó el presidente Ollanta Humala en Kiteni, ante los exrehenes y ante la prensa que permaneció durante una semana cubriendo los incidentes de este secuestro.