Momentos previos al ataque perpetrado por Sendero Luminoso al helicóptero de las Fuerzas Armadas en Vilcabamba, el presidente Ollanta Humala, quien había guardado silencio durante cuatro días sobre el secuestro en Kepashiato, se pronunció y pidió a la población confiar en las acciones desplegadas por las fuerzas militares y policiales para recuperar con vida a los 36 rehenes. Desde el poblado de Lucanamarca, en la región Ayacucho, el mandatario mencionó que se busca separar a los trabajadores secuestrados de sus captores para liberar a los primeros y capturar y aplicar todo el peso de la ley a las "hordas demenciales".