Cuarenta y ocho horas después de haber sido secuestrados por una columna terrorista en el poblado de Kepashiato, en el distrito cusqueño de Echarate, provincia de La Convención, el paradero de 36 trabajadores seguía siendo un misterio.Cuando se pensaba que solo quedaban siete rehenes en poder de las huestes del senderista Martín Quispe Palomino, (a) ‘Gabriel’, tras una supuesta liberación de 23 -como se indicara ayer en medio de una confusión informativa-, la alcaldesa provincial de La Convención, Fedia Castro, aseguró ayer que ninguno había sido liberado y que los retenidos eran 40.Este personal pertenece a las empresas Skanska del Perú y Construcciones Modulares, operadoras de Transportadora de Gas del Perú (TgP).