El régimen de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, continúa estableciendo restricciones al comercio debido a la severa crisis en su balanza de pagos. Dentro de su política de sustitución de importaciones, acaba de implementar las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación, tanto para el comercio de bienes (vigente desde febrero último) como para el comercio de servicios (vigente desde el 1 de abril).Esta nueva medida, adicional a las ya existentes, como las Licencias Previas de Importación no automáticas y los Certificados de Libre Comercialización, entre otras tantas, buscan frenar el ingreso de productos del exterior con el fin de tener un mejor control del flujo de divisas y "fortalecer" a su industria nacional.