El presidente Ollanta Humala firmó públicamente un decreto supremo que destina la producción de gas natural del lote 88 del proyecto Camisea al consumo interno. Dicho acto lo realizó en la plaza San Sebastián de Cusco y posteriormente se trasladó al mismo campo de Camisea -ubicado en esa región- para develar una placa que dejaba en claro que las reservas del lote 88 no se exportarían. Sin embargo, el contrato con el Consorcio Camisea aún no ha sido modificado, más aún considerando que se trata de un contrato ley que no puede ser alterado por un decreto supremo. Consultado al respecto, una fuente del Ministerio de Energía y Minas (MEM) indicó que, en efecto, hasta el momento no se han hecho las modificaciones al contrato porque el único ente autorizado para hacerlo es Perú-Petro. ¿Qué hizo entonces que el presidente salga a anunciar públicamente que ha logrado cumplir una promesa de campaña sin antes haber logrado la modificación del contrato? Al respecto se informó que las seis empresas que conforman el Consorcio Camisea (Pluspetrol, Repsol-YPF, Sonatrach, Hunt Oil, Techpetrol y SK) enviaron una carta al MEM indicando que no van a utilizar el gas del lote 88 como respaldo para la exportación.