El aumento de los conflictos sociales en el país y la constatación de que mes a mes son más los problemas nuevos que los que se logran resolver ponen en evidencia la debilidad en la gestión pública, en la intermediación política y en las prácticas de diálogo. De hecho, el último informe de la Defensoría del Pueblo revela que actualmente hay 229 conflictos –entre activos y latentes–, y que el 58% de los procesos de diálogo se ha instaurado después de algún hecho de violencia. De estas cifras se valió el defensor del Pueblo (e), Eduardo Vega, para decir que "nada indica que tendremos tiempos tranquilos en los próximos meses o años".