El último reporte de Conflictos Sociales de la Defensoría del Pueblo, correspondiente al pasado mes de febrero, advertía este panorama: Cusco es el cuarto departamento del Perú que registra mayor cantidad de conflictos sociales (27), que podrían devenir en acciones de violencia en cualquier momento. Entre los conflictos no resueltos está la oposición de pobladores del distrito de Llusco, provincia de Chumbivilcas, a la actividad de la minera ANABI.