Demostrando, una vez más, que el cargo le queda grande, el canciller Rafael Roncagliolo volvió a protagonizar un papelón en materia de política internacional y nos puso en una situación incómoda frente a Argentina y a Gran Bretaña, países que se enfrentan por la soberanía de las Islas Malvinas. Ayer por la mañana, luego de las críticas de la prensa bonaerense, que acusó al Perú de haber roto la unidad de la región a favor del reclamo argentino, el ministro anunció que la visita protocolar de la fragata de guerra de la Armada británica HMS Montrose -prevista para este jueves- "quedó sin efecto"."Esta decisión ha sido adoptada en el espíritu de los compromisos de solidaridad latinoamericana asumidos en el marco de Unasur respecto a los legítimos derechos de Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas", dijo a la agencia Andina.