Preocupación. La eliminación del régimen de Contratación Administrativa de Servicios (CAS) -que implicará que unos 180 mil trabajadores públicos engrosen la planilla estatal- traerá un costo fiscal alto, señalaron los exministros de Economía Mercedes Aráoz e Ismael Benavides."La eliminación del régimen laboral estatal es una decisión política que podría elevar el gasto (estatal) debido al pago de beneficios que recibirán los servidores", explicó Benavides.El Congreso aprobó el jueves eliminar el CAS y creó el Servicio Civil, al cual se incorporarán los empleados. Gozarán de 30 días de vacaciones, dos gratificaciones, el pago de seguros y la afiliación obligatoria a un sistema de pensiones (público o privado)."Dicen que el programa será gradual (hasta 2013) pero, apenas se abre la puerta un poquito (refiriéndose al gasto), viene la presión y entran todos", dijo Benavides. (Edición sábado).