Cuatro días después de que su hermano Ollanta Humala ganara las elecciones presidenciales en primera vuelta, Antauro Humala convirtió el penal de Piedras Gordas en su centro de operaciones. Por ello, no tardó ni un día para mediar en el conflicto social que sostenía la minera Las Palmeras con los ronderos del distrito de Tabaconas, provincia de San Ignacio, en Cajamarca.El 14 de abril del año pasado, Antauro envió una carta -de puño y letra- a su amigo y exintegrante de su antiguo batallón de Infantería en Tumbes, Pedro Jiménez Adriano, pidiéndole un entendimiento con la referida empresa y ofreciéndole "el beneficio económico de la participación".El manuscrito, al que tuvo acceso Perú21, señala que el pedido de los empresarios mineros, uno de los cuales era su amigo Luis Gonzales Carrasco, le parecía "muy interesante porque se podría dar, en Tabaconas, un MODELO MIXTO que sentaría un ejemplo en la actualidad".