TOLEDO SE MOSTRÓ OBSECUENTE CON UN CERPA QUE LE DICTÓ COMUNICADO
15 de febrero de 2012

La propuesta de instituir el Día Nacional contra el Terrorismo generó ácidas críticas contra el expresidente Alejandro Toledo por quienes aseguran que no tiene autoridad moral en este tema. Este rechazo se basa en que se atribuye a su gobierno que las puertas de las cárceles se abrieran para los terroristas presos a través de beneficios penitenciarios, así como una débil defensa a los militares y policías enjuiciados.Sin embargo, la propuesta del líder de Perú Posible accionó también la memoria sobre un episodio que protagonizó durante la toma de la residencia del embajador japonés por el MRTA en 1996.Allí, según diversos testimonios, Toledo, uno de los rehenes del grupo original, mostró una conducta política y personal de la que no podrá estar precisamente orgulloso. De acuerdo con testimonios de rehenes que compartieron la habitación con Toledo y datos del libro Secretos del túnel (Editorial Norma, 1997), del periodista Umberto Jara, el chakano es descrito como un político astuto y oportunista que se allana para lograr la confianza del cabecilla Néstor Cerpa y ser incluido en la lista de los 38 prisioneros que salieron del encierro al tercer día.En esa ocasión, Toledo echó mano de "algo así como parte de sus habilidades de constante superviviente", según el exministro de Trabajo Sandro Fuentes, compañero de cautiverio que accedió a comentar brevemente el episodio. El libro de Jara consigna el siguiente testimonio: "Sandro Fuentes Acurio, ex jefe de la Sunat y ex ministro de Trabajo: "El día viernes en la tarde (tercer día de cautiverio), Alejandro Toledo vino a mi pabellón y habló conmigo para que convenza al grupo para firmar un documento en respaldo a las demandas del MRTA. Si bien condenamos los métodos violentos, debíamos decir que sus exigencias eran válidas. No le hice caso. En realidad, lo que él estaba haciendo era negociar su salida. Actuó así desde el principio".