La primera vez que se mencionó la importancia de la carretera Churín-Oyón fue en el discurso oficial de 28 de julio de 1942, en el que el presidente Manuel Ignacio Prado y Ugarteche ante el Congreso de la República, declaró el interés en la construcción de la misma. Pues bien, luego de siete décadas de espera, el último sábado recién se hizo realidad ese mandato presidencial.La carretera demandó una inversión de S/. 99.9 millones y tiene una extensión de 29.1 km. Esta obra es el primer tramo asfaltado de lo que esperamos pronto será el Gran Corredor Económico Perú–Brasil, el cual tiene como inicio los valles de Cañete y Huaura con destino final en la ciudad de Cruzeiro do Sul (Brasil).