Cajamarca -como muchas regiones del país- tiene un ciclo marcado de lluvias seguido por varios meses de sequía. Si a esta situación se le suma el crecimiento acelerado y desordenado de la capital, se tiene como resultado una falta de provisión de agua permanente no solo para la ciudad, sino también para los agricultores de la región. Algunas autoridades y dirigentes cajamarquinos canalizan ese descontento de la población y por ello se escuchan reiterados pedidos para defender las fuentes de agua de la región. Pero, según el Ejecutivo, no es tan cierto que a Cajamarca le falte agua, solo que no está aprovechando toda el agua que posee. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) señala que las diferentes fuentes de agua de Cajamarca podrían acumular en total 10.460 millones de metros cúbicos del recurso, pero solo se utilizan 2.113 millones. A fin de solucionar el fuerte racionamiento de agua que por temporadas padece la ciudad de Cajamarca, la ANA elaboró el expediente técnico para la construcción de la presa de Chonta. La obra está destinada a captar 40 millones de metros cúbicos y beneficiará a 61.785 pobladores