El nuevo proyecto de la Ley General del Trabajo (LGT) -en despacho del ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, José Villena, desde el pasado jueves- ha motivado una serie de reacciones entre laboralistas y empresarios por la inclusión de algunos puntos favorables al trabajador como el incremento del tope máximo de la indemnización por despido arbitrario de 12 a 18 sueldos.Para el laboralista Javier Mujica, una nueva LGT permitiría no solo ordenar sino adecuar esta legislación a las obligaciones internacionales que el Perú tiene en el tema de derechos laborales y, al mismo tiempo, terminar con situaciones de discriminación y abusos que han estado presentes desde la década de los 90."Perú es uno de los 4 países de América que no cuentan con una LGT, lo que dice mucho de la informalidad con la que son tratados estos temas en la legislación peruana", señaló Mujica.