Desde Chiclayo, y con la espada desenvainada, el parlamentario Yehude Simon rechazó las públicas reprimendas de sus colegas de Alianza Por el Gran Cambio (APGC) por su polémico voto en contra de la acusación constitucional contra Omar Chehade."(Ni) Pedro Pablo Kuczynski, ni (Luis) Galarreta ni ningún otro señor me pone a mí condiciones", replicó a sus detractores, y comentó: "¡Qué gracioso!", con mal disimulada soberbia, cuando se le recordó que la bancada se reunirá la próxima semana para evaluar su postura en el caso Chehade y sus consecuencias.Calificó de "asquerosa, vergonzosa y cínica" la versión de que su apoyo al legislador respondería a ofrecimientos oficialistas para ocupar la Presidencia del Congreso, pero nada dijo de la posibilidad de ceñirse un fajín ministerial. Desmintió, además, haberse reunido con Ollanta Humala.