Con un rechazo a su gestión del 76% de la población, según la última encuesta de Ipsos Apoyo, y un proceso para pedir su revocatoria en marcha, la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, reconoció ayer que no solo atraviesa un "momento difícil" sino que ha cometido "errores" que -sostuvo- intenta corregir. En la sesión solemne celebrada para conmemorar el 477º aniversario de Lima, la burgomaestre manifestó que es consciente de los reclamos ciudadanos para que haya mayor celeridad en la ejecución de las obras necesarias para Lima, pero justificó la demora, entre otras cosas, por la falta de recursos."Cada día intento corregir los errores que ustedes reclaman (…) Lo importante es aprender de ellos. En ese sentido, este año he aprendido, pero quiero dejarme entender: estamos cambiando muchas cosas y los cambios cuestan, y a veces demoran", se excusó.