La observación del presidente Ollanta Humala a la llamada ‘ley mordaza’ no es por razones de fondo, de evitar el peligro que representa para la libertad de prensa, sino que se sustenta en argumentos de forma, planteando un texto alternativo que mantiene la esencia del proyecto aprobado por el Congreso y que penaliza la difusión de audios.Así se desprende del oficio remitido por el mandatario y por el premier Óscar Valdés al Parlamento de la República, en el cual señalan que "resulta pertinente que, adicionalmente a la conducta de difusión de las comunicaciones privadas obtenidas ilegalmente, se incluya a las conductas de interceptar y grabar".Sostienen que el proyecto no abarca la captación y registro de las comunicaciones privadas pese a que lesionan la inviolabilidad de estas y merecen sanción penal.Sobre la cláusula de exención de responsabilidad, se recomienda precisar que solo se refiere a figuras penales. (Edición sábado).