La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, reconoció que podría ser revocada, tal como pretenden hacerlo algunos colectivos sociales, pero dijo que la ciudad perderá más con la inestabilidad, el caos y la exclusión de los más pobres."Un proceso de revocatoria estorba a una gestión (…) Esto es lo último que voy a decir sobre el tema: perderé yo, pero mucho más pierde Lima, pierden los pobres que quieren que Lima también sea para ellos", aseguró al presentar su balance del primer año.En compañía de sus colaboradores, admitió que la revocatoria es un derecho ciudadano, es legal, pero indicó que ello significará un año de inestabilidad que llevará a una nueva elección para tener a otro alcalde.