Primero fueron los comentarios ‘religiosos’ de la ministra Ana Jara respecto a las políticas de planificación familiar en su sector. Ahora la polémica se trasladó a las mesas, luego que el ministro de Salud, Alberto Tejada, manifestara su aprobación ante la posibilidad de que se decrete un impuesto a la venta de comida chatarra en nuestro país.Esta controvertida declaración fue sustentada porque, según Tejada, dicho gravamen podría desalentar el consumo de este tipo de alimentos, en aras de promover hábitos más saludables y nutritivos entre los peruanos. Asimismo, indicó que esta especial medida permitiría recaudar fondos que podrían ser destinados al tratamiento de las enfermedades derivadas del consumo de estos alimentos.