La salida de Salomón Lerner y de ministros "progresistas" del Poder Ejecutivo provocó que los sectores izquierdistas que incluso cogobiernan con Ollanta Humala, lo critiquen públicamente, emplazándolo a aclarar si cumplirá con sus promesas electorales o se convertirá -según ellos- en un nuevo caudillo militar de derecha."El segundo gabinete de Ollanta Humala ha dejado de ser de concertación y ha sufrido un viraje a la derecha con rasgos autoritarios (…) este viraje ha generado en los trabajadores y el pueblo una enorme frustración y decepción porque los compromisos de cambios asumidos corren el riesgo de no ser cumplidos", señaló Mario Huamán, de la CGTP.