Tras el retroceso del Gobierno frente a los grupos violentistas de Cajamarca, los promotores del paro no solo ratificaron que su medida de fuerza continuará hasta que se declare, vía resolución suprema, la inviabilidad del proyecto minero Conga, sino también ahora exigen una nueva Constitución. Todo ello en medio del aislamiento de la ciudad, cuantiosas pérdidas económicas y nuevos enfrentamientos con la policía que dejaron varios heridos.Durante el sétimo día de huelga los agitadores rechazaron detener su protesta a la espera de la cancelación definitiva del plan. "Reclamamos que el Gobierno emita un dispositivo de carácter legal por el cual se cancele el proyecto", dijo Wilfredo Saavedra, presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca.