Entrevista a Christine Lagarde, directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional."Cuando destinas buena parte de tu tiempo y energía a analizar asuntos como la actual crisis económica, es realmente agradable conocer que a un país le va tan bien como al Perú", nos cuenta la ex integrante de la selección francesa de nado sincronizado que desde julio de este año dirige el organismo multilateral más influyente del mundo: el Fondo Monetario Internacional (FMI). Considerada la mejor ministra de Economía europea en el 2009 por "Financial Times" y, más recientemente, la novena mujer más poderosa del mundo por "Forbes", su hoja de vida es tan monumental como el reto que hoy enfrenta: evitar que la frágil economía global caiga en una "espiral descendente de incertidumbre e inestabilidad" en caso empeore la situación europea. Cuando se refiere a la importancia de las políticas de inclusión social, ¿tiene el FMI evidencia de que la desigualdad es un obstáculo para el desarrollo económico de un país?Por supuesto, tenemos data empírica y hacemos estudios al respecto. Es empíricamente demostrable que las economías que apuestan por una estrategia de crecimiento inclusivo y que distribuyen los beneficios de ese crecimiento entre un mayor número de personas generan modelos más sostenibles en el tiempo.Eso es algo que se puede decir de un país en concreto pero, ¿no es aplicable también a la realidad global, dada la distribución desigual de los beneficios del crecimiento en el mundo?Lo que hemos visto en años recientes es un crecimiento económico que ha tendido a ser menos inclusivo para un gran grupo de países. Si uno toma una muestra de 15 países, es probable que 12 de ellos hayan incrementado la desigualdad en los últimos diez años y que solo 3 la hayan reducido. Ello pone en riesgo la sostenibilidad del sistema y de ahí que sea tan importante combinar políticas económicas estables, como las que tiene el Perú, con un objetivo de inclusión social.