Se trunca proceso para modernizar el sistema penitenciario nacional. Pese a que en marzo de este año, el consorcio español integrado por la empresas Montealto, Exeteco y Eulen ganó la concesión para construir y administrar el penal Aucallama, en Huaral, el Ministerio de Justicia aún no firma el contrato para la obra y ya han pasado ocho meses.De concretarse su ejecución -estimada en S/.90.4 millones-, se convertiría en el primer penal del país privatizado, en el marco de la reforma iniciada en el gobierno anterior y que, de funcionar, se podría replicar en otros establecimientos. Aunque tal posibilidad no es vista con buenos ojos por el nuevo gobierno.