El vicepresidente Omar Chehade, investigado por la Fiscalía y el Congreso por el delito de presunto tráfico de influencias, no sólo fue defensor legal de Ollanta Humala en el caso Madre Mía, sino también defendió a la esposa de este último, Nadine Heredia, en la denuncia por supuesto lavado de activos relacionado a transferencias de miles de dólares que ella recibía desde Venezuela.En efecto, aunque pocos lo recuerdan, Chehade fue el representante legal de Heredia cuando la Segunda Fiscalía contra el Crimen Organizado inició una indagación preliminar al respecto luego de que Correo destapara -el 5 mayo del 2009- que 2 empresas venezolanas le enviaban remesas de dinero mensuales a la esposa de Humala, compañías cuyo propietario estaba vinculado al entorno de Hugo Chávez, presidente de ese país.El abogado Chehade planteó una estrategia de defensa "política" y obstruccionista, pues Nadine Heredia jamás entregó los documentos o los informes de consultoría que supuestamente realizaba para las empresas que le transferían dinero.