La denuncia fiscal contra el congresista de Gana Perú Amado Romero no tiene nada de "novelesco" ni es un "invento" como dijo el legislador ante la Comisión de Ética.Al contrario, es contundente, pues se le acusa de cometer tres tipos de delitos ambientales con su concesión minera El Paisano, ubicada en plena Reserva Nacional de Tambopata.Según el documento del Ministerio Público, al que tuvo acceso Perú21, Pedro Farfán Parrales, titular de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios, encontró serios indicios de que el legislador contaminó el ambiente, infringiendo las leyes y reglamentos, pues arrojó elementos que dañaron el suelo, el subsuelo y las aguas terrestres, "al actuar clandestinamente en el ejercicio de su actividad" minera.