Tras la última denuncia que involucró al vicepresidente Omar Chehade en un supuesto tráfico de influencias a favor de una empresa postora para construir un tramo de la vía del Tren Eléctrico, surgieron nuevas interrogantes que comprometieron al premier Salomón Lerner. Como se sabe, en aquella visita al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), 4 días después de la segunda vuelta, Chehade, como vicepresidente electo, habría abogado a favor de la empresa Andrade Gutiérrez, aunque en su defensa señaló que la visita la hizo por encargo de Lerner.Ante ello, voceros de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) explicaron a un diario local que la visita fue encargada por el propio Lerner "para que vea algunos sectores en el marco del proceso de transición". Sin embargo, esta declaración, lejos de aclarar la situación, siembra nuevas dudas debido a que fue de público conocimiento que el equipo de transferencia formado tras el triunfo electoral de Gana Perú fue encabezado por la primera vicepresidenta, Marisol Espinoza, e integrado por diversos profesionales, entre los que no se encontraba Omar Chehade.