Dos presagios. La congresista oficialista Celia Anicama no solo se enredó ayer con sus propias palabras durante su comparecencia ante la Comisión de Ética Parlamentaria. Su atropellada salida de la Sala Bolognesi del Congreso, en su intento de huir del asedio de la prensa, la llevó también a enredarse con los cables de los canales de televisión y por poco cae al piso.Según explicó a El Comercio el presidente de la Comisión de Ética, Humberto Lay, el primer expediente de sanción se completará con los informes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) sobre la empresa Orión Radio y Televisión EIRL, que pertenece a la legisladora Anicama, que den cuenta del hurto de señales de cable de propiedad de Telefónica Multimedia S.A.C. y su venta a particulares en Pisco.Por las escurridizas respuestas que dio Anicama a las preguntas de los siete legisladores miembros de la comisión y por el tenor del debate multipartidario que vino después, es muy probable que hoy se conozca la máxima sanción ética contra una congresista en casi cien días de funciones del actual Parlamento: la suspensión de la función congresal durante 120 días de legislatura.