El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social y su titular, Carolina Trivelli, tendrán el reto de liquidar la corrupción instalada en torno a los programas sociales y lograr modernizarlos, sostuvo ayer Cecilia Blondet, presidenta del Consejo Nacional para la Ética Pública (Proética).Dijo que ello repercutirá en una mejora de la eficiencia e impacto de los programas que empieza a administrar el Midis."La corrupción se da muchas veces en la compra a los proveedores, el tipo de alimentos, las facturas que vienen con un determinado producto y la entrega de otro producto de menor calidad y a punto de vencerse. De allí viene la corrupción", dijo.