OMAR CHEHADE SE QUEDA SOLO Y ESTÁ CADA VEZ MÁS COMPLICADO
20 de octubre de 2011

"¿Tan difícil es caminar derecho?". La pregunta era corta, pero lapidaria. Una indirecta que la primera dama, Nadine Heredia, había lanzado al ciberespacio a través de su cuenta de Twitter, pero que estaba directamente dirigida a Omar Chehade y que evidenciaba su malestar por el escándalo de corrupción que envuelve al segundo vicepresidente de la República, a quien, aparentemente, ya no está dispuesta a respaldar.En el transcurso de la mañana, el apoyo del oficialismo a Chehade -quien se reunió en un restaurante miraflorino con varios generales para hablar del desalojo de la empresa azucarera Andahuasi- también fue perdiendo solidez. Daniel Abugattás, presidente del Congreso, señaló que pudo haber apoyado a su colega como amigo, pero "yo no recuerdo haberle dicho ‘te apoyo en todo esto’". Y, ayer, la primera vicepresidenta, Marisol Espinoza, ya no habló de "intereses subalternos". Manifestó que "mi respaldo es al tema de la investigación (...) vamos a apoyar la investigación para que esto se esclarezca y, si hay que dar sanción, se sancionará a quien haya incumplido la ley".