El pedido se escuchó fuerte y claramente, pero el presidente Ollanta Humala no comentó nada al respecto. Durante la inauguración de la 67 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el titular de esta institución, Gonzalo Marroquín, le solicitó públicamente al Gobierno peruano "que impulse la despenalización de los delitos de prensa", como una muestra de tolerancia y de respeto a la libertad de prensa.Pero el jefe de Estado no abordó el tema cuando le cedieron el uso de la palabra, y tampoco después, cuando se reunió informalmente con los miembros de la SIP. "Si un gobierno impulsa la despenalización de la difamación, la injuria y la calumnia, el mensaje es que estamos a favor de una libertad amplia; no estamos a favor de que los periodistas vivan con una espada de Damocles, pendientes de que se les entable un proceso penal", manifestó el presidente de la SIP.