El primer caso con el que empezará a trabajar la Comisión de Ética del Congreso será el del representante de Madre de Dios Amado Romero, cuestionado por sus vínculos con la minería informal. Sin embargo, alistar un informe final tomará su tiempo.Ayer -dos meses y medio después del inicio del actual Parlamento- se instaló este grupo de trabajo, cuya presidencia bianual recayó en el congresista Humberto Lay (APGC).Y en sus primeras declaraciones a El Comercio manifestó que todos los lunes sesionará esta comisión. Por ese motivo, el lunes 17 recién se aprobará la agenda de trabajo, en la que se incluirán todos aquellos casos de presuntas irregularidades de los congresistas que han sido denunciados en las últimas semanas.