El Gobierno ha iniciado ya una drástica transformación en la estructura superior de la Policía Nacional del Perú (PNP). Según fuentes consultadas por El Comercio, la reducción en el número de oficiales generales (de 57 a 27) dada a conocer el lunes tendría como objetivo adicional que los oficiales coroneles asuman mayores responsabilidades.La meta es que al menos la dirección general, la inspectoría general, la jefatura del estado mayor y la dirección territorial de Lima estén a cargo de generales.Las demás direcciones territoriales de la Policía (Dirtepol, o también llamadas regiones policiales) estarán al mando de los oficiales coroneles.Este modelo, el cual funcionaba durante el régimen de Juan Velasco Alvarado, pretende que los coroneles puedan tomar decisiones complejas sin necesidad de consultarlas o responsabilizar de ellas a un general.El propio ministro del Interior, Óscar Valdés Dancuart, destacó la importancia que cobrarán estos oficiales. "Hoy hemos elegido a los mejores coroneles y los hemos enviado a las direcciones territoriales. Estoy seguro de que van a hacer un magnífico trabajo", declaró en entrevista a RPP.Sin embargo, dentro de estos oficiales, como ocurrió con los generales, habrá una purga. "El Gobierno no cree que deba haber tantos coroneles en la Policía Nacional. No puede haber 900 coroneles", declaró Valdés.Aseguró que entre este año y el siguiente pasarán a retiro 300 de estos oficiales, lo cual dependerá de la disposición de presupuesto, toda vez que cada caso exige el pago de bonificaciones. "Deben irse 300 coroneles, no sé si en este año se van todos o en dos años. La idea es [más adelante] quedarse con 300 coroneles, 900 comandantes, 1.200 mayores e ir armando la pirámide", agregó.