La censura a la ministra de la Mujer, Aída García Naranjo, por el caso de los tres niños de la comunidad cajamarquina de Redondo que fallecieron por consumir alimentos del Pronaa, está cada vez más lejos, pues varias bancadas han decidido no remover más el tema por el lado político. Renzo Reggiardo, de Solidaridad Nacional, afirmó que la censura generaría un problema institucional, y consideró que la titular del Mimdes debería tener una nueva oportunidad porque en la parte final de su explicación ante el Pleno del Congreso reconoció algunos errores.Javier Bedoya, de la Alianza Por el Gran Cambio, también dijo que "las cosas deben quedar ahí" y que el incidente se termina con las disculpas que ofreció al término de la jornada del jueves.(Edición domingo).