Luego de acusar a todos y nuevamente negar responsabilidad por la muerte de tres niños envenados en Cajamarca, la ministra de la Mujer, Aída García Naranjo, no tuvo mejor idea que insistir en que lo ocurrido con el Programa Nacional de Asistencia Alimentaria (Pronaa) está siendo politizado.Dijo que no le preocupa ser el blanco en su gestión, pero sí que se enfoquen en su ideología política. "Lo que yo no creo es que la política tenga que subjetivizarse, que personificarse; entonces esa es la deformación cuando se hace la vigilancia sobre una persona porque se centra en su característica política, ideológica y se busca deformar", señaló.Asegurando que se mantendrá en el cargo y que los funcionarios públicos si deben ser sometidos a un mecanismo de control, García Naranjo remarcó que lo último no le preocupa. "Hay estructuras estatales que no corresponden a la época, programas que han perdido toda vigencia y deben ser modificados", sostuvo la cuestionada funcionaria.(Edición sábado).