El juicio escondido. La última sesión plenaria del Congreso sacó a la luz un caso que se encontraba en la más absoluta reserva. En pleno debate por el escándalo del Pronaa, el congresista fujimorista Alejandro Aguinaga denunció que la ministra de la Mujer, Aída García Naranjo, tenía abierto un proceso penal en agravio del Estado, que debería aclarar.La ministra se quedó muda. No negó ni afirmó nada. Es más, lo ignoró.Es por ello que Perú21 buscó en los archivos judiciales y encontró el citado expediente (190-01), en el que se le acusa a la exvocera de Gana Perú del delito de colusión, al haber realizado compras "indebidas" de leche en polvo para la Municipalidad de Lima Metropolitana (ahora Municipalidad Metropolitana de Lima), cuando era regidora de la comuna limeña.El caso es de 1994. Diez años después, exactamente, el 6 de diciembre de 2004, el titular de la Primera Fiscalía Superior Penal de Lima, José Rimarchi Meléndez, la denunció -junto a otros 20 funcionarios- por el delito de corrupción de funcionarios-cohecho propio, además de colusión, en agravio del Estado y de comuna limeña.