Si bien la interpelación a un ministro de Estado es una práctica parlamentaria democrática, la moción que se ha presentado en ese sentido, para interpelar a la titular del despacho de la Mujer y Desarrollo Social, Aída García Naranjo, es exagerada.Así lo consideró el presidente del Congreso, Daniel Abugattás, al señalar que una interpelación no solucionará la muerte de tres niños por alimentos contaminados en Cajamarca."Con la interpelación a la ministra podremos tener algunas respuestas, pero no vamos a solucionar el problema", enfatizó.(Edición sábado).